Un lustro del manifiesto Última Llamada. Reflexión de Pedro Prieto

Pedro Prieto. Foto: Argia.

Nos dábamos un lustro en el manifiesto Última llamada para asentar un debate amplio y transversal sobre los límites del crecimiento y para construir alternativas ecológicas y energéticas.

Pero sólo los jóvenes, por otras razones, como las de la lucha contra el calentamiento global, volvieron a salir a la calle. Ellos sí han creado un debate amplio y algo transversal, aunque tampoco han construido, por el momento, alternativas ecológicas y energéticas (que no sean decir que no hay que emitir más gases de efecto invernadero, que no hay planeta B).

Sin embargo, los que firmamos, pidiendo analizar los límites del crecimiento, volvimos a fallar por dar un quinquenio como límite, al estilo del cuento de Pedro y el lobo (como nos dijeron que fallamos al dar fechas aproximadas del cénit máximo de producción mundial del petróleo convencional).

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Se cumplen cinco años

Se cumple un lustro desde la publicación del manifiesto “Última llamada”, el 7 de julio de 2014.

Hace cinco años algunos sectores de científicos, investigadoras y activistas (ecologistas, decrecentistas, divulgadores del peak oil…), gravemente preocupados por el hecho de que las cuestiones ecológico-sociales (y en especial el choque de las sociedades industriales contra los límites biofísicos del planeta) estaban ausentes de la mayor parte de los debates de diversas familias de la izquierda, y ausentes de las preocupaciones generales de una sociedad que seguía (y sigue) entrampada en la crisis económica, el desempleo y los recortes sociales, lanzamos un grito de alerta en forma de manifiesto a través de algunos medios de comunicación e internet: puede encontrarse el texto en el blog donde luego organizamos una parte del debate que siguió. Michael Löwy opinó al respecto: “Última llamada es un documento excepcional, por la precisión del diagnóstico y la radicalidad de la alternativa. Para nosotros, ecosocialistas, es muy importante que exista un llamamiento de este tipo, capaz de reunir las varias sensibilidades de la ecología antisistémica” (comunicación personal, 9 de julio de 2014).

En el manifiesto advertíamos:

“A lo sumo tenemos un lustro para asentar un debate amplio y transversal sobre los límites del crecimiento, y para construir democráticamente alternativas ecológicas y energéticas que sean a la vez rigurosas y viables. Deberíamos ser capaces de ganar grandes mayorías para un cambio de modelo económico, energético, social y cultural. Además de combatir las injusticias originadas por el ejercicio de la dominación y la acumulación de riqueza, hablamos de un modelo que asuma la realidad, haga las paces con la naturaleza y posibilite la vida buena dentro de los límites ecológicos de la Tierra”.

Pasaron esos cinco años, y los avances por las vías que sugeríamos han sido por desgracia modestísimos. No se nos escapa la dificultad enorme que entraña lograr que la sociedad mire hacia ese abismo que tiene delante de los ojos, el abismo que nosotros evocamos en el manifiesto, y hacia el que en general nadie quiere mirar. Pero creemos que toca seguir intentando el ejercicio de lucidez que se opone al negacionismo de la cultura dominante (negacionismo que va mucho más allá de la cuestión de la crisis climática, y responde con denegación a todo lo que tiene que ver con los límites biofísicos del planeta Tierra), y por eso invitamos a las lectoras y lectores que en su día firmaron el manifiesto a aportar textos de análisis sobre el momento en que nos hallamos. Se agradecerán las reflexiones claras y sucintas, y publicaremos en el blog las que nos parezcan más importantes.

El grupo promotor del manifiesto “Última llamada”.

Turiel: “La transición a las energías renovables implica el fin del crecimiento y, por tanto, el fin del capitalismo”

Entrevista con Antonio TurielEn una interesante y completa entrevista de media hora realizada por Gema Castellano (Informativos.net) al físico Antonio Turiel, uno de los principales expertos en cuestiones energéticas en España, el científico del CSIC critica la ocultación que están llevando a cabo los diversos gobiernos a cuenta del fin de los coches diésel, y explica por qué una transición energética a las renovables implica forzosamente dejar de crecer y, por tanto, ir hacia economías de estado estacionario, incompatibles con el sistema socioeconómico actual. Además, insiste, dicha transición requeriría al menos 30 años de un esfuerzo equiparable a una “economía de guerra”, que eliminase toda actividad superflua y concentrase todos los recursos económicos en dicha transición.

Teniendo en cuenta las condiciones del mundo real en que nos movemos (…) yo creo que podemos suministrar con energía renovable entre un 30 y un 40% [del total de la energía que consumimos hoy día]. Al margen del porcentaje concreto hay dos cosas en las que yo creo que todos los investigadores están de acuerdo: una, que hay un valor máximo, que ya no puede crecer. Entonces, cuando tú haces la transición a las energías renovables aceptas que acabarás en una situación de economía estacionaria. Es decir, el crecimiento del consumo de energía se detendrá, llegará a un máximo y ahí te quedarás —si lo mantienes, bien…— y eso implica en particular que se acabó el crecimiento económico, porque el crecimiento económico viene impulsado por el crecimiento en la disponibilidad de energía (si tienes más energía, puedes producir más bienes y servicios: puedes hacer crecer la economía). Entonces, el primer mensajes es (…) vamos a tener una economía de estado estacionario —esto es posible, pero hay que hacerlo, y es complicado—.

Y la segunda cosa, en la que yo creo que todo el mundo está de acuerdo es que una transición energética lleva décadas. Nosotros hicimos un estudio en el año 2012, en el que con ciertos parámetros estudiábamos el esfuerzo que se tendría que hacer para hacer una transición a un mix 100% renovable (…) pero incluso admitiendo que no hubiese esas limitaciones a la cantidad de energía a producir te salía que tenías que hacer un esfuerzo muy intenso durante 30 ó 40 años, en que esencialmente establecerías una economía de guerra y además consumirías una parte muy grande de las reservas conocidas de cobre y otros materiales estratégicos para hacer esta transición. (…) Una economía de guerra implica que, esencialmente, no hay actividades económicas superfluas: todo va dirigido a un único fin, que es conseguir hacer esta transición. Y luego ya veríamos cómo evolucionaríamos después… (…) El problema es que si justamente ahora que todo funciona con petróleo nos encontramos con que el petróleo decae muy deprisa, esto incrementa la urgencia de reaccionar y, sea como sea, empezar a hacer aquellos cambios que necesitemos.

En todo caso yo en lo que insistiría es que las energías renovables, al margen de cuánta energía puedan dar (…), nos llevarían a una situación estacionaria, en la cual una economía como la actual que se basa en el consumo y en el crecimiento, no podría mantenerse. (…) Hay que cambiar el modelo económico para poder funcionar con energías renovables.

Si [los gobiernos] dicen la verdad, la consecuencia inmediata es que la Bolsa se derrumba. Porque si tú dices la verdad, estás diciendo que el crecimiento económico se ha acabado. Si tú dices la verdad reconoces que la cantidad de energía de la que vamos a disponer no va a aumentar, y por tanto la economía no puede crecer. Y si el PIB no puede crecer, quiere decir que no tienen sentido las inversiones que se están haciendo ahora mismo, que se acaba la sociedad de consumo …que se acaba la sociedad del crecimiento. Si tú reconoces la verdad, que hemos llegado a los límites de capacidad de los recursos naturales, reconoces que se acabó el capitalismo, tal y como lo entendemos ahora mismo. Esa es la razón por la que no se habla de esto. Y es también la razón por la que, en el Cambio Climático, durante tantas décadas que se sabe que es un problema muy grave y muy serio, realmente no se ha hecho nada. Porque reaccionar implicaba un poco lo mismo: reducir —en aquel caso voluntariamente— nuestro consumo de combustibles, y al final acaba siendo el mismo efecto: es decir, atentaba contra las bases del capitalismo.

Entonces, ¿por qué no se hace nada?, ¿por qué no se dice la verdad? Porque no se quiere atentar contra las bases del capitalismo, y estamos intentando contemporizar a ver si encontramos una vía de escape, una fuente de energía milagrosa, o si las renovables nos dan un montón de energía, a ver si tirando un poco el balón p’alante podemos encontrar algo que nos permita salvar el día.

Marcos Rivero: Quemar los ODS para abonar una Nueva Agenda Común Global

Marcos Rivero (Solidaridad Internacional Andalucía)(Artículo publicado en El Salto.)

NOTA del autor: Utilizo aquí el fuego como metáfora para conectar con los espacios de Incineratorium desarrollados durante el Encuentro Islas Encendidas y destinados a incinerar prácticas que precisamos erradicar, discursos que nos frenan o nos separan y que necesitamos desaprender como sociedad.

El pasado mes de octubre se celebró el Encuentro Islas Encendidas, un evento impulsado por la iniciativa Quórum Global con el objetivo de impulsar un proceso de confluencia desde abajo frente a la crisis democrática y ecosocial. Allí nos reunimos cerca de tres centenares de personas procedentes en su mayoría de ONGs, pero también del movimiento feminista, antirracista, ecologista, vecinal, etc.

El Encuentro transcurrió en un clima de gran afinidad entre las personas y organizaciones participantes en torno a una idea central que fue repetida a lo largo de los tres días, “la necesidad de poner la vida en el centro frente a la lógica neoliberal y la emergencia de los fascismos”. Sin embargo, bajo este aparente consenso emergió una cuestión que resultó polémica, la relativa a si la nueva Agenda Internacional 2030 marcada por los Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS) es un buen marco de referencia desde el que trabajar juntas para lograr ese objetivo común.

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Manuel Casal Lodeiro: ¿Transición (Ecológica)? ¿Qué transición?

(Traducción actualizada por el autor de un artículo previamente publicado en gallego por la revista Luzes.)

¿Transición Ecológica o gatopardismo?Uno de los aspectos más novedosos y comentados del inesperado gobierno de Pedro Sánchez es el nuevo Ministerio para la Transición Ecológica. Más allá de este llamativo nombre, ¿qué es lo que hay?, ¿hacia dónde nos ofrecen transitar? Una transición se entiende como un proceso de paso de un lugar, de un sistema o de un estado a otro diferente. Por ejemplo, en España se denomina Transición política la que nos llevó de la dictadura a esto que tenemos desde 1975-78 y que muchos llaman “democracia”. Sin embargo, cuando nos hablan de una “transición ecológica” podemos entender más o menos de dónde partimos, pero nadie nos explica hacia dónde se supone que nos quieren dirigir.

Para dificultar aun más la comprensión de lo que se propone, se está utilizando la doble terminología de #TransiciónEnergética / #TransiciónEcológica. Entonces ¿es una transición de un sistema energético a otro? O ¿de una economía a otra… que sea “ecológica”, como parece querer dar a entender el nuevo gobierno español en sus primeras declaraciones?

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El seminario «Petróleo» en el MACBA (26 y 27 de mayo) se podrá seguir por ‘streaming’

Los días 26, 27 y 28 de mayo se celebrará en Barcelona el PEI Obert Petróleo, un seminario abierto organizado por el Programa de Estudios Independientes del MACBA. Petróleo será un espacio de aprendizaje, reflexión, debate y acción poética y política sobre la excepcionalidad de una época marcada por la crisis socioecológica. Para ello, su enfoque trabajará simultáneamente en dos niveles:

  1. Uno divulgativo: contribuir a remediar el grave analfabetismo ecológico de los discursos públicos imperantes.
  2. El otro, y más importante, de avance en la investigación y la acción colectiva: trataremos de tensar aquellos puntos en los que el pensamiento y la práctica ecosocial se topa con sus dilemas más complejos.

Cuatro serán las grandes líneas que marcarán el programa de Petróleo:

  • el diagnóstico preciso de la extralimitación ecológica en la que estamos incurriendo;
  • el debate sobre el futuro del crecimiento económico;
  • la disolución de los actuales regímenes políticos y de producción de subjetividad, que descansan sobre un mundo de abundancia energética que declina;
  • el mapeo de aquellas iniciativas embrionarias que, desde los márgenes, están prefigurando nuevas realidades sociales adaptativas y también emancipadoras, ante los escenarios que vienen.

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Podemos y la cuestión ecológica: de nuevo, la gran bifurcación

(Artículo de Jorge Riechmann, Alba Gutiérrez, Arantxa Mato, y Juanjo Álvarez, quienes han participado en la elaboración de la propuesta “Ecología: cambiar el mundo, salvar el planeta”, presentada por Podemos EN Movimiento en Vistalegre 2. Publicado originalmente en el blog Otras Miradas de Publico.es)

En los próximos días se va a producir un acontecimiento que ha sido discutido y tratado mediáticamente hasta la extenuación. No nos engañemos: casi cualquier asunto de Podemos ha sido tratado y maltratado hasta el aburrimiento. Para bien y para mal, una fuerza política nueva, con formas audaces y, sobre todo, con potencial de agrupación colectiva, tenía que traer la atención de todos los poderes. Y no sólo la atención: también la admiración acrítica, o la animadversión, o el odio. Creemos que de todo esto habla la gente cuando manifiesta hartazgo respecto a Podemos, y no sin razón. Sin embargo, Podemos es, a pesar de todo —a pesar, también, del tedio—, una herramienta político-electoral con un potencial que jamás ha tenido ninguna fuerza transformadora en el estado español desde hace décadas. Y esto hace del llamado “Vistalegre 2” un momento importante en el devenir político. Muy importante si tenemos en cuenta que, tras la fase inicial, aquí se decidirá el carácter político-estratégico de la organización para bastante tiempo, un debate clave, ocultado muchas veces por toda la parafernalia de estrategias comunicativas y luchas de poder. Ya no bastan los movimientos tácticos brillantes y el despliegue burbujeante del ingenio comunicativo, hay que reabrir la ventana de oportunidad y construir en clave de “guerra de posiciones”. Ahora estamos dentro y toca construir contra las fuerzas del régimen, que ni eran tan incapaces ni han caído tan rápido como nos gustaba creer. Comienza la resistencia para preparar la ofensiva: sin posiciones fijas pero con principios, construyendo espacios materialmente vivos, mirando siempre a largo plazo.

Es momento de abordar uno de los temas permanentemente soslayados en la batalla política diaria, el escenario ecológico. Pues nos hallamos en situación de extrema emergencia, como nos recordaba el manifiesto Última Llamada en el verano de 2014.

(Seguir leyendo en Publico.es)

Modelo ETP: se acaba la energía del petróleo disponible (muy pronto)

Ferran Puig Vilar(Artículo de Ferran Puig Vilar publicado en nuestro blog hermano en ElDiario.es.)

(…) modelos económicos basados en dinámica de sistemas y que tienen en cuenta las leyes de la naturaleza (…) todos ellos, desde ópticas (solo levemente) distintas, llegan a las mismas conclusiones: el colapso de la civilización global se produce siempre antes de 2030, incluso antes de 2020 en algunos casos. Además no parece que sea ya evitable, a pesar de la retórica oficial. Como mucho, podría ser gestionable en términos de minimización de daños y desde luego bajo un sistema económico y social basado en valores muy diferentes a los actualmente predominantes.

(…) ¡No hay tiempo! Esto significa, simplemente, que en 2030 el petróleo ya no valdrá nada como fuente de energía. Durante algún tiempo adicional podrá haberlo para usos no energéticos (como un mineral más), y se intentará apurar el ya muy escaso e insustituible combustible líquido y de alta densidad. Pero ese proceso habrá pasado a resultar un sumidero de energía, nunca más una fuente.

(Lee el artículo completo en ElDiario.es.)

Un bosquexo de estratexias posibles: Estratexia franca dura (o risco de espertar unha sociedade sonámbula)

(O seguinte texto está formado por dous fragmentos extraídos do libro de Manuel Casal Lodeiro A Esquerda ante o colapso da civilización industrial, actualmente en fase de financiamento popular e que verá a luz a comezos do mes de decembro, e do que tamén existe proxecto de editar versión traducida ao castelán. Atópanse no cap. 6 “Escenarios e estratexias da esquerda fronte ao colapso”.)

Un bosquexo de estratexias posibles

esquerda-colapso-manuel-casal-lodeiro-capa-480x681A continuación hei trazar as liñas básicas das posibles estratexias políticas e comunicativas que entendo teñen as esquerdas diante desta tesitura histórica. Por suposto que serán incompletas e que fóra delas poden existir máis posibilidades que eu non contemplo, e que mesmo se poderán dar mesturas das que aquí, por facilitar a súa análise, presento se cadra como demasiado disxuntivas. Pero, aínda así, espero que resulten útiles sobre todo para as organizacións de esquerdas que participan nos mecanismos electorais.
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A punto de cerrarse el plazo de matriculación para el curso «El futuro de la tecnología después del agotamiento del petróleo» (Univ. de Valladolid)

cartel2Pasadomañana, lunes 21 de setiembre, finaliza el plazo para inscribirse en este interesante curso organizado en la Universidad de Valladolid. El curso se celebrará a partir del martes próximo y estará dedicado a reflexionar cómo podemos diseñar una tecnología después del declive de los combustibles fósiles.

El curso tiene especial interés para universitarias/os, pues tiene un crédito de libre elección, pero también para cualquier persona que quiera obtener un diploma. El precio es de tan sólo 50 euros (25 euros para el alumnado y profesorado de la UVa, así como para titulados/as en paro).

Máis información, programa del curso, díptico (PDF) y matriculación: http://www.buendia.uva.es/el-futuro-de-la-tecnologia-despues-del-agotamiento-del-petroleo