Gabriela Vázquez: Ideas para un nuevo modelo alimentario

(Artículo previamente publicado en El Ecologista, nº 91. Gabriela Vázquez forma parte del Área de Agroecología, Soberanía Alimentaria y Medio Rural de Ecologistas en Acción)

portada-el-ecologista-91Tanto a nivel teórico como práctico, la preocupación de “¿qué vamos a comer mañana?” es una de las que primero se le viene a la cabeza a todo el mundo cuando empieza a imaginarse las consecuencias de una crisis ecológica como la que estamos viviendo.

Si hay un tema sobre el que se ha pensado, y trabajado, de cara a una transición postpetróleo es el relacionado con el modelo alimentario. Precisamente porque es un proceso que ya ha pasado en muchos lugares a la acción, y en el que la actividad local y cotidiana es muy absorbente, resulta oportuno recoger en lo teórico, algunos elementos que sería necesario que estuvieran presentes en el modelo general que se configure a partir de este mosaico de pequeñas iniciativas; tanto las que existen como las que están por venir.

Sigue leyendo

Anuncios

Luis González Reyes: Reflexiones estratégicas entre cumbres climáticas y elecciones, para tiempos de colapso civilizatorio

(Este artículo, publicado originalmente en la revista 15/15\15, es complementario al titulado “Entre la toma de las instituciones y la creación”. Además, parte del análisis realizado en En la espiral de la energía. Ambos textos se citan más adelante.)

Luis-Gonzalez-Reyes-300x234En estos momentos de cumbres climáticas y periodos electorales es necesario no solo mirar la táctica, los pasos cortos, sino también la estrategia, la mirada larga. Este texto pretende ser una contribución a lo segundo.

Vivimos las primeras etapas de un cambio civilizatorio de grandes proporciones. Dos de sus características básicas son una reducción de la energía y de los materiales disponibles. Esto va a suponer una mayor simplificación social (menos personas, interconexiones y especialización social). Esta simplificación se plasmará en la quiebra del capitalismo global, el fin de la hegemonía estadounidense, el alza de los conflictos por el control de los recursos, la fuerte reconfiguración del Estado con una merma de capacidad de acción, la pérdida masiva de información y el descenso demográfico. Este colapso no es una opción, es inevitable. Lo que no está escrito es qué velocidad tendrá, qué profundidad alcanzará o cómo se reconfigurarán los ecosistemas y las sociedades humanas. No voy a justificar este escenario, lo que hemos hecho en otra parte [1], sino que parto de él para tener espacio para las reflexiones estratégicas.

El colapso del sistema industrial brindará oportunidades para la eclosión de nuevas sociedades más justas, solidarias e, inevitablemente, sostenibles. Pero estas oportunidades serán más cuanta menor degradación social[2] y ambiental se produzca. Es decir, que cuanto peor, peor: a menor capacidad colectiva de navegar a través del colapso, mayores probabilidades de que que eclosionen nuevos autoritariomos o fascismos. La segunda idea fuerza es la imprescindible creación de alternativas, de nuevas instituciones [3]. A partir de ahí, comparto algunas reflexiones estratégicas.

Sigue leyendo

Richard Heinberg: Cómo reducir la economía sin quebrarla. Un plan en diez puntos

Richard Heinberg (foto: Post Carbon Institute)(Reproducimos un importante texto del divulgador estadounidense y miembro del Post Carbon Institute Richard Heinberg, previamente publicado en castellano en la revista 15/15\15 para una nueva civilización)

La economía humana es actualmente demasiado grande para ser sostenible. Lo sabemos porque la Global Footprint Network, que metódicamente hace seguimiento de los datos, nos informa de que la humanidad está usando actualmente recursos equivalentes a una Tierra y media.

Podemos usar temporalmente los recursos más rápido de lo que la Tierra los regenera únicamente tomándolos prestados de la futura productividad del planeta, dejando menos para nuestros descendientes. Pero no podemos hacerlo durante mucho tiempo. De una forma u otra, la economía (y aquí estamos hablando principalmente de las economías de los países industrializados) debe reducirse hasta que subsista con lo que la Tierra puede proveer a largo plazo.
Sigue leyendo

Antón Sánchez: A primeira das últimas chamadas é o dereito á alimentación sa

anton-sanchez-garcia-w250(Artigo dun dos asinantes iniciais do manifesto Derradeira Chamada, Antón Sánchez, labrego e membro de AGE no Parlamento de Galiza.)

Testemuño dun labrego galego:

“En 2008 houbo unha folga de transportistas que impediu a chegada de camións de fóra de Galiza. Pasou un día, aínda había stock na cámara. Pasaron dous días e comezaban os nervios. Ao terceiro día os xefes de compras das grandes distribuidoras chegaban aos nosos invernadoiros suplicando pola mercadoría, que normalmente desprezaban porque outra chegaba en camións de fóra do país.

Esa imaxe valeume máis que todas as estatísticas sobre a dependencia alimentaria de Galiza, estatísticas que din que todos os anos, galegos e galegas pagamos millóns de euros por alimentos que non somos quén de producir, nun país onde as terras de cultivos se abandonan constantemente.”


Sigue leyendo

Toni Lodeiro: Momento de ilusión, motivos para la esperanza. El consumo consciente ante el ciclo político que viene

(Artículo de Toni Lodeiro, uno de los firmantes iniciales del manifiesto Última llamada, divulgador de consumo y estilos de vida transformadores —CRIC-revista Opciones/Opcions— y autor del libro —”Consumir menos, vivir mejor“—)

Toni LodeiroEn primer lugar (las merecidísimas felicitaciones a l@s impulsores/as de “Última llamada” van al final) me gustaría resaltar que los cambios personales y colectivos hacia estilos de vida más sostenibles pueden tener sentido por sí mismos y aportarnos calidad de vida, salud, aprendizajes, nuevas relaciones… y la satisfacción de aportarle cierta coherencia y cierto sentido a nuestra cotidianeidad (de ahí lemas como “vivir mejor con menos”, “consumir menos, vivir mejor” etc. que insisten en resaltar la “buena vida” asociada al decrecimiento). Y creo que esta carga de motivación e ilusión es clave para la buena acogida social de la propuesta. Bien, creo que para el éxito de cualquier propuesta es importante, ante todo, generar ilusión y esperanza de cambio para mejor.
Sigue leyendo